He tenido una racha horrible de mala suerte en la tarde de hoy.
Estando montado en el 6 rumbo a Plaza de Armas para volver a mi pueblo, me ha dado una bajada de tensión. Me he comido un caramelo que tenía en la mochila, pero no ha sido suficiente, además no tenía agua, así que lo tenía jodido. Parecía un yonki sentado en el suelo del autobús con la mochila y la maleta al lado.
Se me ha ocurrido llamar a Pedro, que vive en Triana, para preguntarle si estaba en su piso y quedarme allí hasta que me pusiera mejor pero estaba en la facultad y además el móvil se me había apagado a mitad de la llamada por falta de batería, así que he sacado el portátil de la maleta y he puesto a cargar el móvil para llamarlo; me dice que podía ir a su piso, que están allí sus compañeros, así que me fui para allá.
Mención especial a Alex, Isa y Gerardo, que me han acogido como si fuéramos colegas de toda la vida cuando realmente los conozco de estar con ellos en una fiesta, y me han ofrecido a coca-cola, zumo, vino blanco (que he rechazado), conguitos, unos caramelos de cereza y menta y más comida que he rechazado porque tenía mal cuerpo. Les debo la vida y agradezco enormemente su hospitalidad.
Al rato ellos se han ido para la feria y yo me he quedado esperando un 6 en la parada; gracias a la maldita feria, los autobuses que pasan por allí son inútiles en los Remedios y Triana porque llegan a tope de gente y ni siquiera paran.
Después de estar 20 minutos esperando tenía los cojones tan hinchados que me he puse a andar desde casi el puente del Cachorro hasta el Prado porque era una tontería seguir viendo pasar autobuses llenos.
Tras un pateo infame de al menos tres cuartos de hora tirando de la maleta, cargando con la mochila, y pasando calor, al fin he llegado al Prado, he cogido el 37 y he llegado a mi piso.
Cuando caminaba estaba mucho más enfadado, pero ahora al llegar me he dado una ducha y el odio ha sido sustituido por el cansancio. Podría dormir tres días seguidos.
P.D.: He visto a una china con un traje de flamenca.
P.P.D.: Los caramelos me han causado sentimientos contradictorios pero el balance final ha sido negativo; no quiero volver a probarlos.
P.P.P.D.: ayer me hice un corte en el dedo pulgar izquierdo y no puedo coger nada sin que me duela.