Recuerdo cuando el primer día Asun, nuestra tutora y profesora de la asignatura de Programación (terror de los novatos y pesadilla habitual de los repetidores), nos decía que sólo un 30% de los de primero pasaban a segundo, lo que durante unos instantes hizo que me acojonara un poco pero que luego hizo que me motivase, porque juré a mí mismo estar en ese 30% por mis cojones.
Y es que la vida va de tener cojones. Cojones, agallas, coraje. Llamadlo como más os guste, pero sed conscientes de lo que acabo de decir.
El primer año fue en su mayoría bastante relajado, al nivel de dormir siestas diariamente en épocas de exámenes. Habrá quien piense "Vaya ciclo regalado que puedes dormir siesta teniendo exámenes", pero lo que no saben es que prestando atención y trabajando en clase, lo que queda es practicar un poco en casa y los días previos al examen repasar el trabajo hecho.
Suspendí Programación en el segundo trimestre, pero en el tercero remonté gracias a nuestro compañero Pedro, al que la mayoría (por no decir todos) debemos bastante. Y es que una de las claves del ciclo ha sido ser una piña, ayudarnos unos a otros y tirar entre todos adelante. No estamos solos en este mundo y es algo que no debemos olvidar.
Terminé primero con una nota media de casi 8.
Segundo se presentaba como un año más duro que primero (cosa que, la verdad, no me asustaba porque primero fue más light de lo que me esperaba), con sólo dos trimestres de clases, lo que significaba que sólo había una oportunidad para recuperar los posibles suspensos; no ir a las prácticas de empresa en marzo no ha sido nunca una opción a considerar.
Suspendí dos asignaturas en diciembre, Android (nadie salió contento de ese examen) y Acceso a datos (para mi sorpresa suspendí ésta y no Servicios y procesos, examen que hice con una de las peores resacas de los últimos años). En enero me puse las pilas con Android, hice 3 proyectos y acabé con un 7 en la asignatura. Acceso a datos ha sido un poco más dura porque tuvimos que pelear con Hibernate y hasta última hora no la aprobé, con un 6.
En marzo marchaba feliz hacia las prácticas de empresa en Everis, empresa temida por todos, junto con otros 5 compañeros de clase, y aunque fuimos cada uno a equipos/ proyetos diferentes, nos veíamos a diario a la hora de comer.
El ambiente de trabajo de mi equipo era bastante bueno, han tenido paciencia conmigo y he aprendido muchas cosas, aunque hay algunas que hacían de manera diferente a lo que me habían enseñado (ay si Asun viera todos esos RETURN en el código...) pero en fin, el cliente es quien manda y así es como quería que hiciéramos el código, así que sin cargos de conciencia.
Teniendo el Proyecto de fin de ciclo apenas empezado y avanzando a ritmo muy lento
Terminé las prácticas a finales de mayo y era hora de ponerme en serio con el proyecto, así que con mucho esfuerzo empecé a hacer avances poquito a poco y vi que tenía que cambiar el diseño de pantallas, la estructura del programa y la base de datos, aprender cosas nuevas y arreglar todo lo que no funcionaba
A 6 días de la entrega tenía una mierda hecha en la que no funcionaba ni lo más básico, así que consideré la opción de tirar la toalla, de ir a hablar con los profesores y decirle que se me había ido el tiempo de las manos, que ya en diciembre presentaría un proyecto decente... Todo esto me dolía en el alma, porque era retrasar 6 meses lo que podría haber conseguido si no fuera tan dado a procrastinar.
¿Recordáis cuando antes dije que la vida iba de tener cojones? Pues es algo que yo ya había olvidado pero recordé gracias a un tweet de FlamencaStone en el que había un vídeo motivacional hecho por Shia LaBeouf.
Muchos pensaréis que este nota está loco y que a mí me falta un tornillo por haberle hecho caso. Pero illo, me la pela si pensáis esto. Este puto loco hizo que no me rindiera, que no perdiera la esperanza, que los siguientes días lo diera todo, que necesitara comprar colirio para los ojos porque terminé con los ojos para cambiarlos por otros nuevos.
Los siguientes días me maté a trabajar en el proyecto y la documentación, teniendo por banda sonora Caravan, de la película Whiplash (os recomiendo que la veáis si no lo habéis hecho ya).
La noche antes de la entrega tuve que pasarla en vela para terminar la documentación y hacer que la aplicación android funcionara a todos los niveles. Tenía la motivación necesaria para no dormir, té de sobra para mantener despierto a un caballo durante una semana y la intro extendida de Gravity Falls sonando en bucle durante casi toda la noche; desde aquí quiero agradecer a Curro y Ester por haberme hablado de la serie, ya que eso hizo que buscara la intro y ésta me ayudó a hacer mucho más amena la noche.
¿Resultado? Proyecto entregado el lunes, expuesto el jueves, un 7 como un piano de grande, varias borracheras esa semana y la siguiente, ciclo terminado con una media de 7.7 y con una suma total de la nota de cada asignatura igual a 100.
Han sido dos buenos años en los que he conocido a gente, he hecho amigos, me he sumergido en el mundo de la programación y en el de la informática en general (aún más de lo que estaba por mi cultura general e interés en el asunto).
Una de las lecciones más valiosas que he aprendido, y que tiene a priori poco que ver con informática, es que hay que pensar bien antes de hacer algo: hacer un buen análisis, ver pros y contras, elegir con cuidado qué y cómo hacerlo... Es una lección que vale para todo en la vida.
Con esto espero despedirme, al menos durante algunos años, de las clases y los exámenes, ya que mi intención es trabajar, hacer aplicaciones para Android y seguir aprendiendo cosas por mi cuenta.
Han sido dos buenos años en los que he conocido a gente, he hecho amigos, me he sumergido en el mundo de la programación y en el de la informática en general (aún más de lo que estaba por mi cultura general e interés en el asunto).
Una de las lecciones más valiosas que he aprendido, y que tiene a priori poco que ver con informática, es que hay que pensar bien antes de hacer algo: hacer un buen análisis, ver pros y contras, elegir con cuidado qué y cómo hacerlo... Es una lección que vale para todo en la vida.
Con esto espero despedirme, al menos durante algunos años, de las clases y los exámenes, ya que mi intención es trabajar, hacer aplicaciones para Android y seguir aprendiendo cosas por mi cuenta.